
Presidente del Consejo de Colegios de Gestores Administrativos
Borja Guerrero. Madrid, 31 de enero de 2012. Acaba de ser elegido presidente de los gestores administrativos, un colectivo de 6.000 profesionales que realizan diez millones de trámites al año, el 30% de forma telemática.
Los gestores vamos a colaborar con todas las medidas que conduzcan a una mejora de la situación general. A nivel de consejo, estamos haciendo un esfuerzo importante por la administración telemática. Estamos también en una evolución del modelo, no solo con la firma de acuerdos con encomienda de gestión, sino en la generación de nuevos campos de trabajo que pueden estar en el área de consumo y en marina mercante, donde queremos entrar en la matriculación, transferencia y atraque de buques. La ley concursal abre nuevos terrenos en los que nuestra profesión puede ser de mucha utilidad, sobre todo a efectos de notificaciones. El gestor es un elemento más de la seguridad jurídica.
La crisis fue algo que ocurrió en 2008 y 2009, ahora lo que tenemos es un nuevo marco social con el que hay que convivir. Lo que no me planteo es cuánto va a durar la crisis. Las empresas se tienen que adaptar a una situación concreta. En este nuevo modelo desaparecen una serie de trámites y aparecen otros nuevos. El gestor se adaptará a las necesidades que tenga el consumidor para darle un servicio a precio razonable.
Estas medidas no son solo bienvenidas, sino que son parte de la solución. Todas dan la sensación de estar bastante premeditadas. Por lógica, pueden parecer duras, pero tienen que serlo para que sean eficaces. La situación es delicada y hay que atajarla con contundencia. Los gestores somos partidarios de que en lo posible las medidas sean progresivas. Lo que interesa es que haya cuantos más contribuyentes mejor. No soy partidario de las subvenciones. La experiencia ha demostrado que una bajada de impuestos lleva a recaudar más.
Tenemos el 23% de paro e igual porcentaje de economía sumergida. Está claro que a más paro, más economía sumergida. Luchemos contra ella porque será una manera de hacerlo contra el paro. No solo se genera en los grandes niveles, habría que intentar poner en orden la economía sumergida que generan los bajos niveles. Es donde se refleja más el paro.
Las grandes empresas no necesitan de ella para solucionar sus problemas laborales. No soy partidario de medidas coercitivas y sancionadoras, yo ayudaría a esas empresas a que volvieran a ser economía normalizada. Con tipos impositivos para pymes muy reducidos. En las crisis, el más débil va cada vez a peor, hay que apoyarle más para que se pueda reintegrar.
No lo sabemos. Hay que hacer la profesión más apetecible, hay que comunicarla mejor. La forma de entrar a la profesión no es complicada, hay dos vías, una universitaria a través de una especialización, ahora se hace con un máster que da acceso directo. El futuro va por la especialización universitaria para acceder a la profesión. Mientras tanto, mantenemos las pruebas de aptitud por tradición. ¿Cómo hacer la profesión más atractiva? Estamos hablando con todos los colegios para ver de qué manera podemos apoyar a ese nuevo gestor, facilitándole infraestructura informática, de formación y reduciendo al mínimo los costes de colegiación.
El colegio ha entendido desde hace años que tiene que estar al servicio del ciudadano. Están dando un verdadero servicio a través de la formación y las plataformas tecnológicas.
En la laboral, creo que debemos ponernos a nivel comunitario, no nos va a quedar más remedio. La legislación se tenderá a homogeneizar. Venimos de una legislación basada en unos principios muy arcaicos y en estos momentos tiene un desapego a la realidad que nos toca vivir. A los parados hay que meterlos en actividad, por dos razones, para que dejen de costar dinero a la administración y para cotizar mínimamente. Es mucho más rentable que coticen aunque sea un poco a que no coticen y cobren. La reforma laboral es fundamental. La financiera no solo depende del Gobierno, sino de la UE y del ambiente global, muy deteriorado. La laboral es transcendental.